Suavemente por la corriente
Orlando Balbás
Imagen de Portada de Jordan Bauer
Rema, rema, rema tu bote
Suavemente por la corriente
Alegremente, alegremente, alegremente, alegremente
La vida no es más que un sueño.
(Antigua rima infantil inglesa y confieso que suena mejor en inglés.)
“La vida no es más que un sueño”.
Anthony De Mello solía decir que la mayoría de la gente está dormida, “nacen dormidos, viven dormidos, se casan dormidos, tienen hijos dormidos”.
¿Y por qué querría alguien despertar del sueño de la vida? Al fin y al cabo, nosotros, os personajes del sueño, hemos invertido tanto tiempo y energía en nuestro sueño actual y tal vez el nuestro sea un sueño increíble.
O tal vez no.
¿Y para qué despertar?
Bueno, podríamos despertar dentro del sueño, como en un sueño lúcido.
O podríamos despertar del sueño, lo cual reconozco sería un poco extremo para algunos, pero aun así, sería el despertar definitivo. Algo realmente genial.
Sea como sea, en cierto momento de nuestras vidas algunas personas sentimos la necesidad de despertar. Quizá estamos teniendo una pesadilla o sentimos que hay mucho más en nuestro sueño de lo que nos corresponde.
Así que nos lanzamos a todo tipo de aventuras de autoayuda, incluso a ser más “espirituales”, sin darnos cuenta que no estamos despertando, sino solo teniendo mejores sueños. Soñamos que estamos despiertos.
Una vez leí que la espiritualidad es una enfermedad y que despertar es la cura. Es una forma graciosa de verlo y una que al instante haría que mucha gente se considerara “enferma”.
Pero, ¿qué sé yo? Probablemente también estoy soñando todo esto.
Rema, rema, rema tu bote
Suavemente por la corriente
Alegremente, alegremente, alegremente, alegremente
La vida no es más que un sueño.
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